Arquitectura Bioclimática

Sevilla 54 grados
Fuente: Twitter

¿Los árboles pueden bajar las temperaturas en nuestro hogar u oficina? ¿Es verdad que eso puede ahorrarnos dinero?

Todo lo que nos anima a cambiar las cosas tiene que ver con lo que nos hace sentir más cómodos. Y no hay nada más incómodo que sentirse agobiados por el calor como el que se está viviendo en esta temporada en el sur de España (finales de agosto y comienzos de septiembre de 2016). Las temperaturas llegan a 51º y en las noches ronda los 30º, eso significa que en casa, el aire acondicionado es imprescindible para poder estar.

Dormir a 30º de temperatura es prácticamente una tortura; ya se podrán imaginar el humor con el que saldremos a trabajar al día siguiente y eso sin contar con la cara que pondremos cuando llegue la factura del servicio eléctrico.

Desearíamos no tener que salir a la calle y eso hace que el consumo de energía en  establecimientos comerciales, oficinas y en casas o edificios sea increíblemente alto, con la consecuencia económica que eso trae.

¿Podemos pasar más tiempo en casa o en la oficina y gastar menos energía y dinero?

La respuesta es sí y puede ser posible gracias a la Arquitectura Bioclimática, que aunque les suene a algo muy sofisticado, no es más que conseguir el máximo confort dentro de construcciones arquitectónicas con el mínimo gasto energético.

Arquitectura bioclimática en acción
Fuente: okezone

Ese criterio ha sido usado por las construcciones elaboradas tradicionalmente, que aprovechan como recurso para calentar o refrescar las casas con patios, galerías, con la orientación de la construcción y el entorno natural. De esta manera solo se necesita crear un clima agradable en las construcciones en aquellas épocas del año en las que las temperaturas son más extremas.

Una de las formas más populares de la arquitectura que se basa en estos mismos principios es el Feng Shui, de origen chino, que aunque se basa en la energía latente en cada cosa existente, básicamente considera el sol, el relieve, la vegetación, el agua y el viento al momento de construir, para hacerlo en armonía con la naturaleza y obtener más frescura en verano y más calor en invierno.

Fuente: cityofwarrenpa.gov
Fuente: cityofwarrenpa.gov

Noten cómo la vegetación puede tener una relevancia importantísima para ahorrar energía y crear climas agradables. Por ejemplo en el caso del verano, como el que se ha estado viviendo en el sur de España, las hojas de los árboles cercanos a la construcción pueden llegar a bloquear hasta el 90% de la radiación solar, pueden atenuar y desviar el viento. Tener árboles no es solo una cuestión de estética, además de mejorar la calidad visual y ambiental,  también modifican el clima a su alrededor, reduciendo la sensación térmica producida por el efecto de enfriamiento causado por la evaporación del agua que transpiran y funcionan como una increíble sombrilla natural.

Los arbustos y enredaderas adecuadamente ubicados también pueden dar protección solar a las construcciones y la grama usada para tapizar sus alrededores puede hacer que la temperatura esté 20º por debajo de la media de la calle. Deben saber que tanto la piedra como el hormigón y el asfalto, en verano, se convierten en grandes acumuladores y emisores de calor.

La arquitectura bioclimática busca dirigirnos a una mejor utilización de los recursos. Usando no solo la naturaleza, sino materiales adecuados para optimizar los microclimas en hogares y oficinas. Esta forma de construir es muy rentable y ha ayudado a las sociedades a crear condiciones más sustentables y agradables para vivir.