El motor de agua

La fuente de la vida puede convertirse en la fuente para crear las obras arquitectónicas más  sublimes.

De connotación sagrada y vinculada primordialmente a la vida, el agua está ligada a nosotros. Desde los tiempos más antiguos ha sido motivo de fascinación y con toda razón. Desde la perspectiva más espiritual, es entendida como una vía para purificarnos y ha sido usada por mucho tiempo  para ceremonias religiosas.

Fuente agua

Haga el ejercicio mental de rememorar el agua, ¿Qué sensaciones tiene al verla?, en realidad, es mágico lo que su contemplación puede lograr en nosotros. El ver cómo se desplaza y sortea todo tipo de obstáculos. El agua no se enfrenta a nada, se adapta a todo y siempre vence. Escuchar su sonido puede estimular una enorme cantidad de sentimientos que han servido de inspiración para grandes clásicos de la música y otras manifestaciones del arte.

La naturaleza nos muestra sus magníficas obras de arte con el agua como gran protagonista con impresionantes saltos, cataratas inmensas, géiseres alucinantes, ríos y mares inefables. La audacia en la creación de tan imponentes obras nos inspira, nos conmueve y nos hace creer que somos capaces de igualarla. Así surge el arte como una inspiración divina que nos conduce a buscar la perfección.

Fuente: archilovers
Fuente: archilovers

Para el hombre el agua es el principio de la vida y la ha usado incluso para transformar los espacios. La arquitectura sucumbe ante su belleza y capacidad para hacer construcciones increíblemente hermosas. Ella posee la capacidad de reflejar todo a su entorno y con ello logra transmitirnos una sensación de grandeza, de expansión, de paz, de naturalidad.

Cataratas del Niágara

Notamos como las civilizaciones han hecho obras arquitectónicas que han cambiado nuestras vidas a partir del agua, como por ejemplo los acueductos, para irrigar de agua lugares que no cuentan con ella, baños para la higiene y saunas para la salud. El agua tiene una importancia mayúscula a la hora de hacer una edificación; canalizarla, recogerla y almacenarla para usos diversos es fundamental para la vida como la conocemos hoy. De igual forma, tiene especial relevancia cuando hablamos de arquitectura bioclimática.

Pero no solo es útil para cultivar el fruto que nos comemos o para crear la electricidad que necesitamos. El agua puede ser muy divertida si se usa con ese fin. Si no maravíllense con los espectaculares parques acuáticos, con sus formidables piscinas, toboganes de agua, cascadas, fuentes. Todo no es más que una simulación de lo que nos ofrece la naturaleza, tratada con elevada creatividad y buen gusto arquitectónico.

Acueducto

Nuestra existencia está unida al agua y cuando una obra arquitectónica la considera, su energía y belleza se proyectan a niveles superiores. La combinación de luz, agua y un magnífico diseño garantizan en una obra de arquitectura la conjunción ideal para comunicar el equilibrio y espectacularidad en lo simple, de lo natural.